Todas las empresas alguna vez han registrado mermas y pese a que son casi inevitables con la tecnología podemos salvarnos de sus afectaciones si las identificamos claramente.
Una vez que comprendamos su naturaleza, podremos identificarlas y buscar soluciones que se adapten a las necesidades de nuestro caso particular para evitar que tengan un impacto significativo en los costes de producción, almacenamiento, calidad de los productos y reputación de la empresa.
¿Qué es la merma?
La merma se refiere a la pérdida o disminución de existencias de un producto dentro del inventario de una empresa. Esta diferencia se hace evidente cuando se comparan las cantidades físicas reales con las cantidades registradas en el sistema contable o de inventario. Dependiendo del caso, la merma puede representar desde una pequeña pérdida hasta la desaparición de lotes completos de producción, impactando directamente en la rentabilidad del negocio.
Es fundamental distinguir entre merma y desperdicio, ya que no significan lo mismo. La merma puede ser registrada, cuantificada y, en ciertos casos, aprovechada nuevamente dentro del proceso productivo; por ejemplo, cuando un material es recuperado para otro uso o reprocesado.
En cambio, el desperdicio hace referencia a aquellos residuos que son completamente inutilizables, no tienen valor de recuperación y no pueden reincorporarse al ciclo de producción. Entender esta diferencia es clave para aplicar estrategias efectivas de reducción de pérdidas.
Tipos de merma
Las mermas pueden generarse por mala administración, accidentes o por el mismo proceso de producción y de acuerdo a cómo se generan se clasifican en diferentes tipos:
Merma comercial:
Cuando productos no llegan a su venta antes de ser obsoletos o caducos.
Ejemplo una empresa de yogurt tiene un lote de yogurt que no salió del almacén antes de su caducidad límite.
Merma de calidad:
Cuando un producto no cumple con las normas de calidad, por lo tanto se debe considerar su desecho.
Ejemplo una empresa de juguetes encuentra en su último lote una falla de en los carritos el plástico es muy delgado para resistir la fricción del motor.
Merma por robo:
Tal vez sea la causa más frecuente de merma y puede darse casos de robo ya sea por parte de consumidores o trabajadores.
Merma de proceso:
Se registra pérdida cuando los materiales que se usan para la producción salen de la misma producción o cuando se tiene que desechar materiales restantes del proceso de producción.
Por ejemplo, una empresa que produce papel utiliza una de sus cajas de hojas para el interior de la compañía.
Merma física:
Se registran como pérdidas por rotura, desgaste físico del producto o materia prima y puede ser causado por problemas de logística y traslado.
Un ejemplo es una empresa que produce cristalería y al descuidar la logística de sus productos daña un lote de producción al momento de trasladar el producto al punto de venta.
¿Qué hacer después de identificar el tipo de pérdida?
Una vez que identificamos el tipo de merma debemos reconocer, de acuerdo a nuestro producto, si la merma es evitable o inevitable, pues este último reconocimiento nos llevará a decidir cuál es el plan de acción.
Si la merma es inevitable, debemos explorar nuevos mercados para esos productos para evitar la pérdida total de ganancias o en su defecto de inversión.
Cuando las mermas son evitables, debemos revisar nuestro sistema de administración para mejorar las ganancias y rendimientos, para lo cual puede resultar realmente ventajoso realizarlo a través de las tecnologías especializadas en administración y control de mermas como son los software ERP y MRP.
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5 ventajas de usar la tecnología en el control de mermas
La implementación de tecnología en los procesos logísticos y operativos no solo aumenta la eficiencia, sino que también reduce las mermas de forma significativa. Soluciones como los sistemas RFID, software ERP y herramientas de control de calidad permiten tener una trazabilidad precisa, automatizar procesos y minimizar los errores humanos. Aquí te contamos cómo:
1. Sistemas de seguridad
En entornos donde el robo interno o la manipulación indebida representan un riesgo, contar con sistemas de seguridad respaldados por tecnología RFID marca una gran diferencia. Los lectores RFID permiten identificar automáticamente cada producto o insumo a través de etiquetas inteligentes, registrando su movimiento dentro y fuera del almacén.
Esto, combinado con software de monitoreo y control de accesos, refuerza la vigilancia interna y evita pérdidas no registradas, incluso en horarios de poca supervisión.
2. Administración de suministros
Aunque la contabilidad tradicional puede funcionar, digitalizar la gestión con ERP y RFID eleva el nivel de precisión y control. Los sistemas RFID permiten registrar automáticamente la ubicación, cantidad y estado de cada artículo en tiempo real.
Al integrarse con un ERP, esta tecnología proporciona visibilidad total del inventario, evitando errores humanos en registros manuales y facilitando la toma de decisiones informadas, especialmente en momentos clave como reabastecimientos o auditorías.
3. Supervisión de la distribución
Desde que un producto entra hasta que sale del almacén, cada movimiento puede ser rastreado con RFID, asegurando trazabilidad completa en la cadena de suministro. Al integrar estos datos con herramientas ERP o MRP, es posible supervisar la ruta, tiempo de permanencia y estado de los productos en cada punto del proceso.
Esto mejora la eficiencia logística, permite detectar cuellos de botella y minimiza la pérdida de artículos por errores en el traslado o acomodo.
4. Reducción de riesgos
La acumulación excesiva de productos o una mala rotación pueden aumentar significativamente el riesgo de merma. Gracias a la información en tiempo real que ofrecen los sistemas RFID y los softwares de gestión, las empresas pueden anticiparse a los excedentes, identificar productos con baja rotación y ajustar el flujo de inventario según la demanda real.
Esto no solo evita el vencimiento o deterioro de mercancías, sino que también reduce costos operativos y libera espacio de almacenaje.
5. Software de control de calidad
En entornos de producción en masa, mantener la calidad de cada unidad es crucial. Los sistemas RFID permiten asociar parámetros de control de calidad a cada lote o unidad, facilitando inspecciones automáticas y registros detallados de revisiones.
Cuando se integran con software especializado, se puede hacer seguimiento de fallos, analizar patrones y aplicar mejoras continuas sin afectar la línea de producción.
Esto asegura que solo los productos que cumplen con los estándares salgan al mercado, minimizando devoluciones y pérdidas por defectos.
Integración de soluciones IoT y automatización
La combinación de tecnologías IoT (Internet de las Cosas) y automatización se ha convertido en una herramienta clave para reducir las mermas dentro de la cadena de suministro. Gracias al uso de sensores inteligentes y dispositivos conectados, las empresas pueden monitorear en tiempo real variables críticas como temperatura, humedad y condiciones de transporte, especialmente en productos perecederos como alimentos, fármacos o materiales sensibles.
Estas soluciones permiten detectar desviaciones antes de que generen pérdidas, lo que facilita una toma de decisiones proactiva y basada en datos. Por otro lado, la automatización de procesos logísticos, como el almacenamiento, la clasificación y la manipulación de mercancías, ayuda a minimizar errores humanos, optimizar tiempos y garantizar un mayor control sobre el inventario.
Sistemas como robots colaborativos (cobots) y almacenamiento automatizado (AS/RS) no solo incrementan la eficiencia operativa, sino que también mejoran la precisión y reducen los niveles de merma de forma significativa.
Conclusión
Como vimos, enfrentar las mermas dentro de una organización requiere más que simplemente aceptarlas como parte del proceso. Comprender sus tipos, causas y consecuencias es clave para tomar decisiones estratégicas que minimicen su impacto. Ya sea por fallos en la logística, errores humanos, robos o deficiencias en almacenamiento, cada merma representa una oportunidad de mejora que puede traducirse en mayor eficiencia, ahorro de costos y mejor calidad de servicio.
Hoy, la tecnología ofrece soluciones avanzadas y accesibles para abordar este desafío de forma inteligente. Implementar herramientas como RFID, software ERP o sensores IoT no solo permite detectar y prevenir pérdidas, sino que impulsa la transformación digital de los procesos operativos.
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